Tras una exigente gira con La Roja, los jugadores se reintegran a Universidad de Chile en un momento crítico. Su experiencia internacional es clave para acortar la brecha de 13 puntos con el líder y enfrentar a un siempre complejo Unión La Calera.
El Centro Deportivo Azul recibió este jueves a dos de sus piezas más proyectables con un nuevo estatus: el de seleccionados con rodaje europeo. Fabián Hormazábal y Agustín Arce se pusieron nuevamente bajo las órdenes del técnico Fernando Gago, trayendo consigo la experiencia de una gira FIFA que, para Universidad de Chile, llega en un momento de máxima urgencia.
La participación de ambos en el periplo de La Roja por Europa fue dispar, pero tácticamente significativa. Agustín Arce, canterano azul, sumó 67 minutos como titular ante una potencia como Portugal. Si bien el resultado fue una derrota, su despliegue en labores de presión alta y transición fue uno de los puntos observados por el cuerpo técnico nacional. Por su parte, Fabián Hormazábal, el lateral derecho, vio acción durante 35 minutos en la victoria contra RD del Congo, ingresando para solidificar la banda en un partido físicamente demandante. Como han documentado analistas de ESPN Chile, la estrategia del seleccionador Ricardo Gareca en esta gira fue clara: medir a la nueva generación contra perfiles de rivales muy distintos, evaluando la adaptabilidad táctica de jugadores como Arce y Hormazábal.
El regreso de ambos no es un mero trámite. Universidad de Chile enfrenta una realidad compleja en la tabla. Con 20 puntos y un partido pendiente, la distancia de 13 unidades con el líder Colo Colo (33) es una losa pesada. Según datos recopilados por la plataforma de estadísticas avanzadas Opta, la ‘U’ de Gago es el segundo equipo con mayor posesión de balón del torneo (61.8%), pero sufre de una alarmante ineficacia en el último cuarto de cancha, con una tasa de conversión de remates al arco de apenas un 9.2%.
Con un déficit de 13 puntos respecto al archirrival, la incorporación de dos jugadores con rodaje internacional no es un lujo, sino una necesidad imperiosa para un equipo que no puede permitirse más tropiezos si aspira a competir por el título.
El desafío inmediato es Unión La Calera, este domingo en el Nicolás Chahuán. Los ‘cementeros’ son un rival que históricamente complica a los azules, y la U necesita imperiosamente la victoria. La inclusión de un Hormazábal con confianza renovada y un Arce que se midió con jugadores de élite mundial podría ser el revulsivo que Gago necesita para ajustar su esquema y encontrar la contundencia extraviada.
Para los hinchas de la provincia del Biobío, y en especial de comunas como Cabrero, la trayectoria de Fabián Hormazábal es un espejo. Su camino desde O’Higgins de Rancagua hasta consolidarse en un grande y llegar a la selección es un testimonio de que el talento regional puede y debe nutrir a la élite del fútbol chileno. Su éxito sirve de inspiración directa para las academias de fútbol locales, demostrando que el sueño de vestir La Roja no es exclusivo de la capital.

