Un violento accidente entre dos camiones y un vehículo menor paralizó anoche el tránsito cerca de Mulchén. El suceso expone la creciente vulnerabilidad de una ruta clave para la economía y la vida de miles de habitantes de la provincia.
MULCHÉN.- Las sirenas de bomberos y ambulancias volvieron a romper la quietud nocturna de la Ruta 5 Sur este miércoles, pasadas las 21:00 horas. Una colisión de alta energía en el kilómetro 535, a la altura del sector Licura, movilizó a un amplio contingente de emergencia y dejó en evidencia, una vez más, la fragilidad de la principal vía de conexión del país.
El suceso involucró a dos camiones del tipo ‘nodriza’, cargados con vehículos nuevos, y a un automóvil particular que circulaba en la misma dirección, de sur a norte. Producto del impacto, uno de los pesados transportes quedó cruzado sobre la calzada, mientras que el vehículo menor volcó a un costado de la ruta. Voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Mulchén, junto a personal de la concesionaria Ruta del Bosque, Carabineros y equipos SAMU, trabajaron arduamente en el lugar para rescatar y atender a los ocupantes. Afortunadamente, y pese a la espectacularidad del siniestro, los cinco involucrados resultaron con lesiones de carácter leve y fueron trasladados al Hospital de Mulchén para su evaluación.
Sin embargo, el incidente va más allá del parte policial. Este tramo de la Ruta 5 Sur, entre el peaje de Las Maicas y la entrada a Los Ángeles, es un corredor logístico fundamental. Según cifras de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET), la Región del Biobío concentra una de las tasas más altas de siniestralidad vial asociada a vehículos de carga, un dato que no sorprende a quienes transitan a diario por esta carretera. La combinación de largas rectas que invitan al exceso de velocidad, la presencia de bancos de niebla en esta época del año y la fatiga de los conductores conforman un cóctel de alto riesgo.
La Ruta 5 Sur no es solo una carretera; es la columna vertebral de nuestra economía regional, y cada hora que permanece cerrada, como demuestran estudios del Ministerio de Transportes, representa pérdidas millonarias que repercuten desde los puertos del Gran Concepción hasta el productor agrícola de nuestra provincia.
El corte total de la vía en dirección norte, que se extendió hasta bien entrada la madrugada, generó una congestión de kilómetros, obligando a Carabineros a implementar desvíos por rutas interiores. Para el vecino de Cabrero, Yumbel o Monte Águila, esto no es una noticia lejana: significa retrasos en el transporte público, en la llegada de insumos a los comercios locales y, para muchos, un recordatorio del peligro latente a pocos kilómetros de casa. La investigación, a cargo de la SIAT de Carabineros, deberá determinar las causas exactas del accidente, pero el debate sobre la necesidad de mayores fiscalizaciones, mejores áreas de descanso para transportistas y una infraestructura que responda al explosivo aumento del parque automotriz, queda nuevamente sobre la mesa.




