La Corporación Educacional Masónica de Concepción, pilar de la formación laica en la región, busca fortalecer sus filas para sostener su proyecto. La iniciativa surge en un contexto de relevo en la Gran Logia de Chile y desafíos en el sector educativo.
CONCEPCIÓN.- En un movimiento estratégico que busca asegurar su porvenir y fortalecer su histórico rol en la región, la Corporación Educacional Masónica de Concepción (COEMCO) ha lanzado un ambicioso Plan de Captación de Socios. La iniciativa fue presentada el pasado 4 de junio en la Casa de la Fraternidad, en una reunión que congregó a directivos de la corporación y a altos representantes de la Gran Logia de Chile, marcando además uno de los últimos actos oficiales de Sebastián Jans Pérez como Gran Maestro.
Fundada en 1954, COEMCO es mucho más que una red de colegios; es un emblema de la educación laica y humanista en el Biobío. Con una matrícula que roza los 7.000 estudiantes distribuidos en seis establecimientos, entre los que se cuentan el emblemático Colegio Concepción San Pedro y el Colegio Técnico Profesional Los Acacios, la corporación se ha consolidado como un referente de excelencia académica. Como ha documentado el Ministerio de Educación (MINEDUC) a través de los resultados de la prueba PAES, sus colegios figuran consistentemente entre los de mejor rendimiento de la zona, un testimonio de un proyecto pedagógico que ha formado a generaciones de profesionales y líderes.
La reunión contó con la presencia de Juan Francisco Fernández Argandoña, presidente de COEMCO, quien subrayó la necesidad de que los miembros de las logias de la zona se sientan “parte de la Corporación” con “voz y voto”. Este llamado a la acción se enmarca en la profunda conexión de Concepción con los ideales masónicos de progreso y librepensamiento, una tradición que, según registros históricos de la Universidad de Concepción, fue fundamental en la fundación de la propia casa de estudios penquista a principios del siglo XX.
Más allá del formalismo administrativo, la búsqueda de nuevos socios responde a una doble encrucijada que enfrenta la institución: la sostenibilidad financiera en un sistema educativo reformado y el imperativo de renovar sus bases con generaciones más jóvenes, menos familiarizadas con las estructuras fraternales tradicionales.
El plan no es casual. Responde a los desafíos que enfrentan las instituciones educacionales privadas subvencionadas tras las reformas estructurales del sector, como la Ley de Inclusión, que cambió el paradigma del financiamiento. Según análisis de centros de estudio como el CEPPE de la Pontificia Universidad Católica, este tipo de corporaciones debe innovar en su gestión para garantizar su viabilidad a largo plazo. Por ello, a alguien de Cabrero, Yumbel o cualquier comuna del Biobío, la salud de COEMCO le importa: representa una alternativa educativa de calidad y un polo de empleo relevante cuyo futuro impacta directamente en el ecosistema social y económico de toda la región.
Las propuestas surgidas en el encuentro, como simplificar la postulación de socios, modernizar las comunicaciones y enfocar los esfuerzos en atraer a miembros más jóvenes, fueron acogidas por el Directorio. Este se comprometió a integrarlas en su planificación, demostrando una voluntad de adaptación que será clave para que el legado de COEMCO no solo perdure, sino que siga siendo un faro de la educación en el sur de Chile.




