Un siniestro consumió una antigua casona en el corazón de Santiago, dejando a 50 personas damnificadas, un joven desaparecido y otra persona con quemaduras. La emergencia, ya controlada por Bomberos, mantiene en vilo al sector y obligó a suspender actividades escolares.
La mañana de este martes 9 de junio se vio sacudida por una emergencia que golpeó el corazón del histórico Barrio Yungay, en Santiago. Un voraz incendio consumió una casona antigua de tres pisos, provocando su derrumbe parcial y generando una intensa movilización de equipos de emergencia.
Dentro del inmueble, que funcionaba con habitaciones subarrendadas, vivían cerca de 50 personas. La mayoría logró escapar de las llamas, pero el saldo humano es preocupante: una persona resultó con quemaduras de segundo grado y, lo más grave, se reporta un hombre de aproximadamente 30 años como desaparecido.
El comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Giorgio Tromben, confirmó que el fuego ya fue controlado por los voluntarios. Sin embargo, el trabajo en la zona está lejos de terminar. El colapso de parte de la estructura ha dejado a dos viviendas vecinas con un inminente riesgo de derrumbe, lo que ha obligado a tomar medidas drásticas para proteger a la comunidad.
“Estamos haciendo en estos momentos derrumbes controlados para poder eliminar los riesgos vecinos y eso significa tomar resguardos, ya que la proyección tiene prácticamente 8 metros”, detalló el comandante Tromben sobre las complejas labores que se realizan en el lugar.
Mientras los equipos especializados de Bomberos trabajan para encontrar al residente desaparecido e investigar el origen y la causa del siniestro, la preocupación se extiende por el barrio. “Lo que nos informan preliminarmente es que sería una persona de sexo masculino, de aproximadamente 30 años”, señaló la autoridad bomberil sobre la persona que aún no ha sido localizada.
La emergencia también tuvo un impacto directo en la comunidad escolar. Debido a la gran cantidad de humo que aún persiste en el ambiente, el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Santiago Centro decidió suspender preventivamente las clases en cuatro establecimientos cercanos: los liceos Miguel Luis Amunátegui y de Aplicación, junto a las escuelas Miguel de Cervantes Básica y República de Panamá.
Desde el SLEP explicaron que la medida busca “resguardar la salud y seguridad de la comunidad educativa”, ya que, si bien los colegios no sufrieron daños, la concentración de humo representa un riesgo, especialmente para los niños, niñas y adolescentes del sector.




