Futuros ingenieros de la U. Católica de la Santísima Concepción, en alianza con el municipio, evalúan la estabilidad de taludes en sectores rurales afectados por el fuego. El objetivo es entregar diagnósticos rápidos para evitar una catástrofe este invierno.
El peligro en los cerros de la periferia de Concepción no se fue con el humo de los incendios. Ahora, con la llegada del invierno, la amenaza es el agua y la tierra. Para enfrentar este riesgo, la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y la Municipalidad de Concepción han sellado una alianza clave para proteger a los vecinos de las zonas rurales.
Estudiantes de la carrera de Ingeniería Civil Geológica llevarán sus conocimientos directamente al terreno. A través de la asignatura de Riesgos Geológicos, los futuros profesionales analizarán la estabilidad de los taludes en los sectores de El Pino, Juan Riquelme y Lotato, áreas que quedaron vulnerables tras los siniestros que arrasaron con vegetación y viviendas.
La iniciativa, firmada en la sede vecinal de Agua de la Gloria, busca entregar diagnósticos técnicos en tiempo récord, evitando la burocracia que suele demorar las soluciones de emergencia. El Dr. Frank Sanhueza, jefe de carrera de Ingeniería Civil Geológica de la UCSC, advirtió que “existe una alta probabilidad de fallas estructurales en los taludes construidos de manera informal por los propios vecinos debido a la falta de sistemas de drenaje adecuados”.
Por su parte, Julio Andrades, delegado municipal rural, subrayó que esta colaboración es una herramienta fundamental para la prevención de catástrofes, una prioridad para la administración local después de la emergencia vivida en enero pasado.
Gladys Muñoz, presidenta de la junta de vecinos del sector El Pino, donde se perdieron 108 viviendas, relató la angustia de la comunidad: “Sufrimos un gran movimiento de tierra y los cerros amenazan con venirse abajo. Los pobladores hicieron taludes sin conocimientos técnicos, por lo que una capacitación práctica y una nivelación segura de los terrenos es urgente”.
Para los estudiantes, esta no es solo una tarea académica. Matías Villa, presidente del Centro de Estudiantes de la carrera, destacó la importancia de conectar la teoría con las urgencias de una comunidad damnificada. Es la ciencia puesta al servicio de la gente, buscando proponer mejoras que, en el corto plazo, puedan salvar vidas.
Tras la firma del acuerdo, los equipos de futuros geólogos iniciaron de inmediato su primer recorrido en terreno, transformando el conocimiento en un escudo vecinal contra las amenazas del invierno.




