Tras la derrota por 2-1 en Lisboa, el delantero Francisco Conceição elogió el espíritu competitivo de Chile, pero entregó una clave táctica: La Roja se vio forzada a un rol de contraataque, un reflejo de su estatus actual frente a las potencias mundiales.
La derrota por 2-1 de la selección chilena frente a Portugal en el amistoso de Oeiras, Lisboa, dejó más que un resultado adverso. Las declaraciones post-partido de una de las figuras del combinado luso, Francisco Conceição, ofrecen un diagnóstico preciso y sin adornos sobre el momento actual del equipo dirigido por Nicolás Córdova.
El delantero de la Juventus, uno de los clubes más prestigiosos de la Serie A italiana, valoró el desempeño del combinado nacional, destacando la fortaleza del colectivo por sobre las individualidades. “De Chile yo creo que destaca el colectivo. Creo que es una selección fuerte, una selección que también tiene historia”, señaló Conceição, reconociendo el peso histórico de La Roja a pesar de su reciente ausencia en citas planetarias.
Sin embargo, el análisis del atacante portugués fue más allá del cumplido protocolar, adentrándose en la propuesta táctica exhibida por Chile. Su observación define el plan de juego que Córdova debió implementar para competir contra un rival de jerarquía superior, que se prepara para disputar la Copa del Mundo.
Es un equipo muy aguerrido, que jugó más al contraataque porque también jugaba contra nosotros, que somos una gran selección.
Esta definición, aunque elogiosa en el espíritu combativo, sitúa a Chile en un rol reactivo en el escenario internacional. La descripción de un equipo “aguerrido” que apuesta por el contraataque evidencia una estrategia de repliegue intensivo y transiciones rápidas, una fórmula obligada cuando la posesión y el control del juego son dominados por el adversario. Para el hincha chileno, esto significa que, si bien el equipo compite, aún está en una fase de reconstrucción para poder imponer sus términos ante la élite.
Las palabras de Conceição sirven como un termómetro externo y calificado. Muestran que el respeto por la competitividad chilena se mantiene intacto, pero también subrayan la distancia táctica y de plantel que hoy existe con las selecciones de primer orden. El próximo desafío de La Roja, este martes 9 de junio ante la República Democrática del Congo en Orleans, será una nueva oportunidad para evaluar la evolución del proyecto de Córdova, esta vez, ante un rival de exigencia diferente.




