Los ‘Diablos Rojos’ se medirán ante O’Higgins en una llave de alta tensión que definirá un finalista. El torneo, marcado por la sorpresiva eliminación de los ‘tres grandes’, ofrece un cupo directo a la Copa Libertadores 2027.
El tablero de la Copa de la Liga 2026 ha quedado configurado para una fase final de alto voltaje, y para el fútbol de la Región de Ñuble, la expectación es máxima. Ñublense de Chillán se instaló en las semifinales y protagonizará una nueva edición del ‘Clásico del Sur’ contra O’Higgins de Rancagua, en una llave que promete sacar chispas y que pone a un equipo de la zona a solo dos partidos de la gran final.
La clasificación de los ‘Diablos Rojos’ como líderes de su grupo, junto a Coquimbo Unido, O’Higgins y Unión La Calera, confirma una tendencia que ha marcado el torneo: la debacle de los equipos capitalinos. Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica, los tres clubes de mayor convocatoria, quedaron tempranamente en el camino, abriendo una oportunidad histórica para los equipos de provincia.
El formato de emparejamiento, basado en la tabla de posiciones de la temporada 2025, determinó que Coquimbo Unido (1° en 2025) se mida con el peor clasificado, Unión La Calera (12°). Por consiguiente, O’Higgins (3°) se enfrentará a Ñublense (10°), reeditando una rivalidad con profundas raíces.
El torneo ha evidenciado un cambio de paradigma en el balompié nacional, donde la hegemonía de los ‘tres grandes’ se ha visto pulverizada por proyectos deportivos sólidos de regiones.
Para el hincha de Chillán y sus alrededores, esta semifinal no es solo un partido. Es la consolidación de un proyecto deportivo que busca competir en la élite y la posibilidad concreta de asegurar un cupo internacional de prestigio. El ganador de la Copa de la Liga obtendrá el pasaje como ‘Chile 3’ a la Copa Libertadores 2027, un premio que transforma radicalmente la planificación deportiva y financiera de cualquier institución.
Las semifinales se disputarán en formato de ida y vuelta entre el 6 y el 12 de julio. La gran final, a partido único, está programada para el sábado 18 de julio en el Estadio Elías Figueroa Brander de Valparaíso, un escenario neutral que coronará al nuevo monarca del fútbol chileno y, quizás, a un nuevo representante de la zona en el máximo certamen continental.



