Mientras las cifras nacionales de desempleo e inflación generan debate en Santiago, en nuestra provincia la preocupación es concreta: menos oportunidades laborales, especialmente para mujeres, y un sueldo que cada vez rinde menos en el supermercado.
Mientras en la capital se analizan los últimos indicadores económicos, aquí en Cabrero y en las comunas vecinas la conversación es mucho más directa. Es la que se da en la fila del supermercado al notar que el carro se llena con menos productos por el mismo dinero, o en la sobremesa familiar, donde la incertidumbre por la falta de un trabajo estable se ha vuelto un tema recurrente.
La discusión sobre el crecimiento del país puede sonar lejana, pero sus efectos se sienten con fuerza en nuestra zona. Un país que no crece es un país que no genera nuevos puestos de trabajo. Para una economía local como la nuestra, muy ligada a la actividad forestal, agrícola y al pequeño comercio, esto se traduce en menos contratos, un aumento del trabajo informal —los conocidos ‘pololos’— y una preocupación constante para los emprendedores de Monte Águila o Yumbel que ven cómo sus ventas no logran despegar.
Uno de los rostros más visibles de esta crisis es el de las mujeres. Son muchas las jefas de hogar en nuestra provincia que enfrentan una dura batalla por encontrar empleos formales que les ofrezcan seguridad social y un sueldo digno. Esta situación las empuja a menudo hacia la informalidad, un camino precario sin la protección de un contrato ni la tranquilidad de las cotizaciones.
Mientras el debate político se centra en grandes estrategias a largo plazo, la urgencia para el vecino de Cabrero es inmediata: cómo estirar un sueldo que no alcanza y encontrar una estabilidad laboral que parece cada vez más esquiva.
La inflación, que no da tregua, es el otro gran dolor de cabeza. El alza en el costo de la vida golpea directamente el bolsillo de las familias, obligando a reajustar presupuestos y a priorizar gastos. Frente a este panorama, la pregunta que resuena en las calles de nuestra comuna no es sobre el próximo índice macroeconómico, sino sobre qué medidas concretas llegarán para aliviar la carga diaria y reactivar las oportunidades que tanto se necesitan a nivel local.




