Con una tasa de desocupación del 10% en el Biobío, los alcaldes de Mulchén y Quilaco claman por un impulso decidido al emprendimiento local. La ausencia de grandes polos productivos golpea a las zonas rurales, haciendo imperativo el fortalecimiento de programas como Sercotec y Fosis para generar oportunidades y descentralizar el empleo, una realidad que resuena en Cabrero.
La Región del Biobío enfrenta un complejo panorama laboral, evidenciado por una tasa de desocupación que alcanzó el 10% en el trimestre enero-marzo de 2026, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Esta cifra, superior al promedio nacional del 8,9%, ha generado profunda preocupación entre los líderes comunales, particularmente en zonas rurales.
Los alcaldes José Miguel Muñoz de Mulchén y Pablo Urrutia de Quilaco han sido enfáticos al señalar que esta alta desocupación es un reflejo directo de la falta de oportunidades laborales estables, producto de la ausencia de grandes polos productivos. Esta realidad impacta directamente en la calidad de vida de las familias, generando un éxodo de talento y una precarización del empleo. En Mulchén, a pesar del crecimiento en sectores como el forestal y agrícola, persiste una baja disponibilidad de mano de obra calificada y salarios que no se ajustan a las expectativas del mercado.
Ante este escenario, la propuesta de los ediles es clara: fortalecer el desarrollo local y apoyar con decisión a los emprendedores. Esto implica generar incentivos reales para la inversión en los territorios y, crucialmente, que el Estado refuerce programas vitales como el Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec) y el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (Fosis). Sercotec es fundamental para el apoyo a micro y pequeñas empresas, ofreciendo capacitación, asesoría y financiamiento, mientras que Fosis se enfoca en la superación de la pobreza a través de iniciativas productivas y de capacitación para los segmentos más vulnerables. Ambos son pilares para la dinamización económica local y la creación de autoempleo.
Para los vecinos de Cabrero, esta situación resuena con particular fuerza. Nuestra comuna, inserta en la misma Región del Biobío, comparte desafíos similares en la diversificación económica y la generación de oportunidades laborales estables. La dependencia de sectores específicos y la necesidad de impulsar la pequeña y mediana empresa son realidades que nos conectan directamente con las demandas de Mulchén y Quilaco. El fomento del emprendimiento no solo combate el desempleo, sino que también fortalece la identidad productiva local y la resiliencia económica de nuestras comunidades.
La necesidad de políticas que descentralicen el empleo y promuevan la inversión en zonas rurales es más urgente que nunca. Los emprendimientos locales, como bien señala el alcalde Muñoz, se han transformado en un pilar fundamental para enfrentar el desempleo y dinamizar la economía. Es un llamado a la acción para las autoridades regionales y nacionales, a fin de asegurar un futuro laboral más equitativo y próspero para todos los habitantes del Biobío.




