Rumania se ha adentrado esta semana en un terreno político resbaladizo que puede hacer cambiar las reglas del juego, mientras que Hungría acaba de desprenderse de 16 años de hegemonía del populista Vi
Rumania se ha adentrado esta semana en un terreno político resbaladizo que puede hacer cambiar las reglas del juego, mientras que Hungría acaba de desprenderse de 16 años de hegemonía del populista Viktor Orbán y Bulgaria apunta por fin a conformar un Gobierno estable con el prorruso Rumen Radev a la cabeza tras ocho comicios legislativos en cinco años. El Partido Social Demócrata (PSD) pactó el pasado lunes con la formación de extrema derecha Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR) una moción de censura cuyo texto se ha leído este miércoles en el Parlamento rumano para tumbar al primer ministro, el liberal Ilie Bolojan. A la alianza también se ha sumado la soberanista y ultranacionalista Pace-Întâi România (Paz-Primero Rumania).



