El currículum de Sergio Barroso (Madrid, 1984) es envidiable. Estudió cocina en la capital española para prontamente comenzar a trabajar en varios restaurantes madrileños. Luego pasó por sitios de ren

El currículum de Sergio Barroso (Madrid, 1984) es envidiable. Estudió cocina en la capital española para prontamente comenzar a trabajar en varios restaurantes madrileños. Luego pasó por sitios de renombre como La Broche, de Sergi Arola, y el emblemático El Bulli de Ferrán Adriá además de algunas exitosas aventuras en restaurantes de Mónaco y Suiza. Hasta que en 2012 aterrizó en Chile, más específicamente en Valparaíso, para hacerse cargo de la cocina del -por esos años- recién remodelado Hotel Palacio Astoreca, donde rápidamente llamó la atención de la prensa especializada y el público en general por su refinada técnica y el buen uso que le daba al producto nacional. Por lo mismo, no fue extraño que pocos años después diera el salto a Santiago para lanzarse con un proyecto propio. Así partió con 040 en el Barrio Bellavista y años más tarde con Olam en Las Condes. Y ahora, tras pasar por proyectos relacionados con viñas y hoteles acaba de reaparecer con Montenegro (Alonso de Córdova 3788, Vitacura), un restaurante en el que Barroso despliega toda su expertise con una carta que se pasea entre carnes, pescados y pastas, además de varias preparaciones a la parrilla y unas croquetas -era que no- irresistibles.





