La renuncia de Michael Clark y la reestructuración accionaria de Azul Azul han desatado una intensa búsqueda de nuevos líderes. En este escenario de cambio institucional, la figura de José Rojas, capitán y emblema de la gloriosa Copa Sudamericana 2011, emerge con fuerza. Su posible incorporación a la directiva no solo llenaría un cupo vacante, sino que representaría un puente vital entre la rica historia del club y su futuro institucional, buscando estabilidad y una conexión más profunda con su apasionada hinchada.
La Corporación Azul Azul, administradora del Club Universidad de Chile, se encuentra en un momento de profunda reestructuración directiva. Tras la inesperada renuncia de Michael Clark a la presidencia, se aceleró la búsqueda de nuevos integrantes para su mesa directiva, un proceso que se complejizó con la venta de las acciones de Daniel y Eduardo Schapira a José Ramón Correa, dejando vacantes cruciales que requieren ser ocupadas con celeridad y visión estratégica.
En este contexto de transición, un nombre resuena con particular fuerza en los pasillos de la dirigencia: José Rojas. El excapitán y referente histórico de Universidad de Chile, pieza clave en la obtención de la Copa Sudamericana 2011, ha sido mencionado por fuentes internas, según reporta *El Mercurio* y ha corroborado *Cooperativa Deportes PM*, como una opción real para sumarse al directorio. Su figura no solo aporta un profundo conocimiento del club desde la cancha, sino también un invaluable capital simbólico y una conexión innegable con la fanaticada azul.
La posibilidad de que ‘Pepe’ Rojas asuma un rol directivo es vista con entusiasmo por un sector de la interna, particularmente desde el denominado ‘bloque Clark’, que busca asegurar una continuidad en ciertos lineamientos y una representación de la identidad histórica del club. Su eventual llegada lo uniría a otros exjugadores que han ocupado puestos en la administración, como Patricio Mardones, Sergio Vargas y Rodrigo Goldberg, consolidando una tendencia de integrar la experiencia deportiva en la gestión institucional.
Paralelamente, la vicepresidenta Cecilia Pérez se perfila como la principal candidata para asumir la presidencia de forma transitoria, con la posibilidad de convertirse en la primera mujer en liderar un club de fútbol en Chile de manera definitiva. Este escenario de cambios profundos en la cúpula de Azul Azul subraya la urgencia de decisiones que no solo impactarán en la gestión administrativa, sino también en la identidad y el futuro deportivo de Universidad de Chile, un gigante del fútbol chileno que busca reencontrar su rumbo.


