Tras tres meses de despliegue militar por los devastadores incendios forestales de enero, Penco y Tomé inician una nueva fase. El fin del estado de excepción constitucional en la Región del Biobío marca el retiro de las fuerzas armadas, pero la urgencia de la reconstrucción y el apoyo social persiste. Autoridades locales exigen continuidad de las ayudas para asegurar un techo digno a los vecinos antes del invierno, un desafío que resuena en toda la región.
Tras 90 días de vigencia, la Armada de Chile, a través del Bando Militar número 30 de la Segunda Zona Naval, confirmó el término del Estado de Excepción Constitucional por Catástrofe en los sectores acotados de Penco (Lirquén) y Tomé (Punta de Parra) en la Región del Biobío. Esta medida, implementada a raíz de los devastadores incendios forestales del 18 de enero, implicó el retiro de las tropas militares y el cese de su resguardo en terreno.
Los incendios forestales de 2023 representaron una de las mayores catástrofes ambientales y sociales en la historia reciente de Chile, afectando gravemente a las regiones del Biobío, Ñuble y La Araucanía. Miles de hectáreas fueron consumidas, y cientos de viviendas destruidas, dejando a numerosas familias en situación de vulnerabilidad. La declaración de un Estado de Excepción permitió al gobierno movilizar recursos de manera expedita y desplegar fuerzas armadas para apoyar las labores de contención, seguridad y ayuda humanitaria.
El Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe es una herramienta legal que faculta al Presidente de la República para restringir ciertas libertades y facultades, como la de reunión o de propiedad, y para asumir el mando de las fuerzas de orden y seguridad, así como de las Fuerzas Armadas. Su objetivo principal es proteger a la población y facilitar la gestión de emergencias de gran escala, permitiendo una respuesta más ágil y coordinada ante desastres.
A pesar del levantamiento de la medida, la urgencia de la reconstrucción y el apoyo a los damnificados sigue siendo prioritaria. El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, ha enfatizado el compromiso del Ministerio del Interior para garantizar la continuidad de las ayudas sociales y la gestión de la reconstrucción. “Lo que no vamos a permitir es que se levante este estado de catástrofe y no tengamos la respuesta hasta que el último vecino tenga un techo donde pasar, sobre todo, este invierno”, declaró el jefe comunal, subrayando la necesidad de asegurar soluciones habitacionales antes de la llegada de las bajas temperaturas.
La fase post-emergencia se centra ahora en la implementación del Plan de Reconstrucción, que involucra a diversas carteras ministeriales como Vivienda y Urbanismo, Desarrollo Social y el propio Ministerio del Interior. Este plan busca no solo la edificación de nuevas viviendas, sino también la recuperación de infraestructuras, la reactivación económica local y el apoyo psicosocial a las comunidades afectadas, un proceso que suele ser complejo y de largo aliento.
Para los vecinos de Cabrero, esta noticia resalta la constante vulnerabilidad de nuestra región ante los desastres naturales, especialmente los incendios forestales. La experiencia de Penco y Tomé subraya la importancia de la preparación comunitaria, la eficacia de la respuesta estatal y la necesidad de un seguimiento riguroso en las etapas de reconstrucción. Es un recordatorio de que la resiliencia regional se construye con la coordinación interinstitucional y el apoyo sostenido a cada comunidad afectada, garantizando que la ayuda llegue hasta el último afectado.




