La Universidad Católica se juega su destino en la Copa Libertadores ante un gigante brasileño, Cruzeiro. Con la presión de un debut adverso y la sensible baja de Gary Medel, los ‘Cruzados’ buscan un resultado histórico en Belo Horizonte. Un duelo de contrastes: la ambición chilena frente a la doble cara del ‘Raposa’, que brilla en el torneo continental pero sufre en su liga local. ¿Podrá la UC reescribir su camino en la competición más prestigiosa de Sudamérica?
Este miércoles 15 de abril de 2026, la Universidad Católica enfrentó uno de sus desafíos más exigentes en la fase de grupos de la Copa Libertadores, visitando a Cruzeiro en el mítico Estadio Mineirão de Belo Horizonte. Tras un debut amargo con una derrota 2-1 ante Boca Juniors en casa, los ‘Cruzados’ llegaron a Brasil con la imperiosa necesidad de sumar puntos para mantener vivas sus aspiraciones en el torneo continental más prestigioso de CONMEBOL.
El equipo precordillerano, dirigido por Daniel Garnero, mostró una doble cara en la antesala de este crucial encuentro. Si bien en el plano local venía de una vibrante victoria por 4-3 ante Palestino, evidenciando una notable capacidad ofensiva, las dudas persistían en su solidez defensiva y en las pérdidas de balón en la salida, aspectos que fueron penalizados duramente por Boca Juniors. La preparación para este duelo estuvo marcada por la ausencia de una de sus figuras más emblemáticas: Gary Medel. El ‘Pitbull’, lesionado en el partido contra los ‘Xeneizes’, fue descartado para el viaje a Brasil, una baja sensible que obligó a reajustar la zaga.
El volante Fernando Zuqui, consciente de la magnitud del desafío, expresó la determinación del equipo antes de partir: “Va a ser disputado, pero estamos preparándonos de la mejor forma para mañana hacer un gran partido. Creo que la clave va a estar en la concentración, en la intensidad, en ir y proponer nuestro juego, que tenemos armas como para poder hacerle daño al rival”. La probable formación de la UC incluía a Vicente Bernedo en el arco; Daniel González, Branco Ampuero, Juan Ignacio Díaz y Sebastián Arancibia en defensa; Fernando Zuqui, Jhojan Valencia, Cristián Cuevas y Matías Palavecino en el mediocampo; y Clemente Montes, Justo Giani y Fernando Zampedri en ataque, buscando equilibrio y contundencia.
Al frente, Cruzeiro representaba un adversario de gran envergadura histórica. El ‘Raposa’, bicampeón de la Copa Libertadores (1976 y 1997), inició su campaña continental con un auspicioso triunfo por 1-0 ante Barcelona de Guayaquil en Ecuador. Sin embargo, su realidad en el Brasileirao era diametralmente opuesta, sumido en la zona de descenso con apenas dos victorias en once fechas, a pesar de una reciente victoria 2-1 sobre Bragantino. Esta dualidad entre su rendimiento local y continental añadía una capa de imprevisibilidad al encuentro. La prensa brasileña anticipaba una formación de Cruzeiro con Matheus Cunha; Fagner, Fabrício Bruno, Jonathan Jesus y Kaiki Bruno; Lucas Silva, Gerson, Matheus Pereira; Christian, Arroyo y Néiser.
Para los vecinos de Cabrero y todos los aficionados al fútbol, este partido trascendió la mera competencia deportiva. Representó la pasión por el fútbol sudamericano, la esperanza de ver a un equipo chileno brillar en la élite continental y la emoción de un duelo de alto voltaje donde la estrategia, la garra y el talento individual se entrelazan. La Copa Libertadores es un escenario donde se forjan leyendas y cada punto es vital en la búsqueda de la gloria.
Para una visión más cercana de la preparación del equipo, la cuenta oficial de Cooperativa Deportes compartió detalles de la formación probable de la UC:
[FOTOS] La formación que prepara Universidad Católica en su visita a Cruzeiro https://t.co/W92XVu4FEI pic.twitter.com/leSMh10RNw
— Cooperativa (@Cooperativa) April 14, 2026



