La administración de José Antonio Kast ha desvinculado a tres líderes del Plan Nacional de Búsqueda, Verdad y Justicia, iniciativa clave para esclarecer el destino de 1.469 víctimas de la dictadura. Esta decisión, calificada de política, genera incertidumbre sobre el futuro de una política de Estado fundamental para la memoria y los derechos humanos en Chile, impactando a familias en todo el país, incluyendo a nuestros vecinos.
El Gobierno de José Antonio Kast ha anunciado la desvinculación de tres profesionales clave que lideraban áreas fundamentales dentro del Plan Nacional de Búsqueda, Verdad y Justicia, así como en la Unidad del Programa de Derechos Humanos. Las afectadas, dos abogadas y una socióloga, ocupaban jefaturas en una iniciativa que busca esclarecer el destino de 1.469 personas desaparecidas durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990). Esta decisión ha sido calificada como “claramente política” por diversas voces.
El Plan Nacional de Búsqueda, Verdad y Justicia fue lanzado oficialmente por el Presidente Gabriel Boric el 30 de agosto de 2023, en el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado. Su objetivo primordial es la identificación y localización de las víctimas de desaparición forzada y ejecución política, garantizando el derecho a la verdad y la reparación, y consolidándose como una política de Estado con un equipo multidisciplinario de 57 profesionales.
La cifra de 1.469 personas desaparecidas es un dato consolidado a partir de informes oficiales como el de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Informe Rettig, 1991) y la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura (Informe Valech, 2004). Estos documentos son pilares fundamentales para la memoria histórica de Chile, buscando sanar heridas y prevenir futuras violaciones a los derechos humanos.
La remoción de estas jefaturas plantea interrogantes sobre la continuidad y el enfoque de una política de Estado tan sensible y crucial. Si bien el gobierno de Kast ha manifestado su intención de continuar con el plan, los cambios en su dirección generan preocupación sobre la autonomía técnica y la orientación política que podría tomar esta búsqueda vital para miles de familias chilenas.
Para los vecinos de Cabrero y de todo Chile, la búsqueda de la verdad y la justicia por los detenidos desaparecidos no es solo un asunto histórico, sino una cuestión de principios democráticos y de respeto irrestricto a los derechos humanos. La continuidad y el fortalecimiento de este plan son esenciales para la cohesión social y para asegurar que el Estado chileno cumpla con su deber moral y legal hacia sus ciudadanos.
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