El decano Pablo Ruiz-Tagle, aspirante a la rectoría de la Universidad de Chile, ha encendido el debate nacional al cuestionar vehementemente la continuidad de la influencia de Michael Clark en Azul Azul. Pese a una grave sanción de la CMF, su poder persiste. Ruiz-Tagle promete defender los derechos de la casa de estudios y buscar la transparencia que todos merecemos. ¡Un llamado a la justicia que resuena en todo Chile!
La comunidad universitaria y deportiva de Chile se encuentra en vilo tras las contundentes declaraciones de Pablo Ruiz-Tagle, actual decano de la Facultad de Derecho y prominente candidato a la rectoría de la Universidad de Chile. Con una pasión innegable por la justicia, Ruiz-Tagle ha puesto el foco en una situación que, a su juicio, clama por una pronta resolución.
El centro de la polémica es Michael Clark y su aparente inquebrantable influencia en Azul Azul, la sociedad anónima que administra el club Universidad de Chile. Lo que ha encendido las alarmas es que, a pesar de haber sido multado con 65.000 UF y una inhabilitación temporal de cinco años por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) en diciembre pasado, Clark seguiría ejerciendo poder y dirección, desafiando el espíritu de la ley.
Ruiz-Tagle no ha dudado en calificar esta situación como inaceptable, enfatizando que si las sanciones son consideradas injustas, deben ser los tribunales chilenos quienes diriman la controversia, y no permitir que se eludan las prohibiciones. Su compromiso es firme: si resulta elegido rector, la Universidad de Chile, como parte interesada en Azul Azul, defenderá sus derechos con todas las herramientas legales disponibles.
El candidato a rector también ha puesto énfasis en la necesidad de un trato respetuoso y transparente hacia los directores que representan a la Universidad de Chile en Azul Azul, quienes, siendo minoría, merecen acceso a la información y un trato equitativo. Esta postura no solo busca proteger los intereses de la ‘Casa de Bello’, sino que también envía un potente mensaje sobre la ética y la probidad en la gestión de entidades de gran relevancia nacional.
La elección de mayo, que definirá al sucesor de Rosa Devés, adquiere así un matiz de urgencia y expectación. La promesa de Ruiz-Tagle de enfrentar judicialmente a Clark y exigir rendición de cuentas, si es que no ha cumplido con sus contratos, augura un futuro de intensos debates y posibles acciones legales que podrían redefinir el panorama de Azul Azul y la relación con su universidad fundadora. ¡Un desenlace que todos los chilenos, desde Cabrero, seguiremos con atención!


