Una sentencia histórica marca el fin de un doloroso proceso judicial en la región del Biobío. Los hermanos Antihuén Santi han recibido presidio perpetuo calificado por el brutal asesinato de tres Carabineros en Cañete. Esta resolución, que implica al menos 40 años de cárcel sin beneficios, busca justicia para las víctimas y sus familias, enviando una clara señal contra la violencia que afecta a nuestra comunidad y sus alrededores. Manténgase informado con Cabrero en Línea.
El Tribunal Oral en lo Penal de Cañete ha dictado una de las penas más severas de la legislación chilena: presidio perpetuo calificado para los hermanos Felipe, Tomás y Jefferson Antihuén Santi. Esta sentencia se produce tras su implicación en el horrendo triple homicidio de Carabineros ocurrido en abril de 2024 en la comuna de Cañete, Región del Biobío.
El caso, que conmocionó a todo el país y especialmente a nuestra región, estableció que las víctimas —los sargentos Carlos Cisterna Navarro, Sergio Arévalo Lobos y el cabo Misael Vidal Cid— fueron ejecutadas y posteriormente quemadas en el pick-up de una camioneta institucional la noche del 26 de abril de 2024.
La condena de presidio perpetuo calificado significa que los culpables no podrán optar a ningún tipo de beneficio penitenciario antes de cumplir un mínimo de 40 años de privación de libertad. Esta medida subraya la gravedad de los hechos y el compromiso de la justicia con la seguridad.
Además, Nicolás Rivas Paillao, quien colaboró facilitando un arma utilizada en el crimen, fue condenado a 17 años de cárcel. La lectura de la sentencia aún considera penas adicionales por otros delitos asociados, lo que podría extender aún más las condenas.



