Vecinos de Cabrero, prepárense para una historia de garra y corazón que nos enseña a nunca rendirnos. El fútbol chileno nos regaló un partido inolvidable donde Unión La Calera, contra todo pronóstico, logró una hazaña increíble. ¡Una lección de resiliencia que trasciende la cancha y nos inspira a todos!
El Estadio Nicolás Chahuán fue testigo de una noche que quedará grabada en la memoria de los amantes del fútbol. Unión La Calera protagonizó una de las remontadas más impactantes de la Liga de Primera, transformando una derrota casi segura en un empate heroico frente a O’Higgins.
El partido comenzó como una pesadilla para los cementeros. Martín Sarrafiore, con dos golazos tempraneros, y Felipe Ogaz, ampliaron la ventaja para O’Higgins, dejando el marcador 0-3 y a muchos pensando que el encuentro estaba sentenciado.
Pero el espíritu inquebrantable de La Calera emergió. Sebastián Sáez se convirtió en la figura clave, anotando el primer descuento y luego un penal crucial que encendió la esperanza en los últimos minutos del encuentro.
Cuando el reloj marcaba el minuto 90+7, con el aliento contenido de los hinchas, Matías Campos López apareció para desatar la euforia. Un gol agónico que selló el 3-3 final, demostrando que en el fútbol, como en la vida, la fe y la perseverancia pueden mover montañas.
Este resultado deja a ambos equipos con diez puntos en la tabla, prometiendo una Liga de Primera llena de emociones. ¡No se pierdan los próximos encuentros donde Unión La Calera enfrentará a Audax Italiano y O’Higgins a Deportes Limache!




