Desde Serbia nos llega una historia que redefine la victoria en la lucha libre. Un deportista ruso, al borde de la derrota, ejecutó una maniobra tan audaz como espectacular, conocida como la ‘Ardilla Voladora’, para llevarse el oro. ¿Te atreves a ver cómo se hizo historia en el cuadrilátero?
El mundo de la lucha libre vibró con una proeza que ya es leyenda. En el reciente Campeonato Europeo Sub 23 celebrado en Serbia, el atleta ruso Bozigit Islamgereev nos demostró que la determinación y la audacia pueden cambiar el destino de una competencia en un abrir y cerrar de ojos.
Islamgereev se enfrentaba al francés Rakhim Magamadov en un combate que parecía sentenciado. Con los segundos finales agotándose y la derrota a la vista, el ruso sacó de su arsenal una técnica que pocos se atreven a intentar, y menos bajo tanta presión: la ‘Ardilla Voladora’.
Este movimiento, considerado uno de los más complejos y arriesgados de la disciplina, consiste en un salto acrobático por encima del rival, culminando en un agarre invertido que lo derriba al instante. Fue una jugada maestra, ejecutada con precisión milimétrica, que no solo le valió la victoria sino que dejó a todos los presentes y espectadores boquiabiertos.
Para quienes siguen de cerca los deportes de contacto o simplemente disfrutan de momentos de pura adrenalina, esta maniobra es un imperdible. Es la prueba de que el espíritu deportivo y la innovación no tienen límites.
No te pierdas este momento que ya es viral y que ha dado la vuelta al mundo:
Rus güreşçi Islamgereev’in maçın bitimine saniyeler kala rakibini mağlup ettiği ‘uçan sincap’ hareketi: pic.twitter.com/PyH7JOYRTH
— Boşuna Tıklama (@bosunatiklama) March 11, 2026



