Una expedición sin precedentes llevó a las alpinistas chilenas María Paz Ibarra y Violeta Sepúlveda, junto a Céline Jaccard, a la remota Isla de Baffin. Durante un mes, desafiaron glaciares y paredes inexploradas para abrir ‘La Casa de las Diosas’, una nueva y exigente ruta en el Mini Asgard. Su aventura no solo marcó un hito en el alpinismo exploratorio femenino, sino que también las conectó profundamente con la salvaje belleza del Ártico Canadiense, superando obstáculos y forjando una historia de coraje y compañerismo.
Imagina un desafío que te lleva al fin del mundo, donde el hielo y la roca se alzan majestuosos. ¡Eso es exactamente lo que lograron María Paz ‘Pachi’ Ibarra y Violeta Sepúlveda, dos alpinistas chilenas de espíritu indomable, junto a la suizo-canadiense Céline Jaccard! Se lanzaron a una aventura épica de un mes en la remota Isla de Baffin, en el Ártico Canadiense, con un sueño audaz: abrir una ruta virgen en una pared nunca antes escalada.
Baffin, un paraíso helado, las puso a prueba sin piedad. Tras dos intentos frustrados por la furia de la montaña, la cordada no se rindió. Con una última ventana de buen tiempo, ¡desataron su determinación! Conquistaron el Mini Asgard por una línea que bautizaron ‘La Casa de las Diosas’, una ascensión que es pura poesía de la resistencia y la técnica.
Esta ruta, ‘La Casa de las Diosas’, es un testamento a su valentía: siete largos de fisuras, diedros, un off-width húmedo y secciones de techos y roca suelta. Cada movimiento exigía precisión, fuerza y una confianza ciega entre ellas. ¡Una verdadera obra maestra de la escalada que te dejará sin aliento solo de imaginarla!
La chispa de esta expedición nació en la Antártica, donde Ibarra y Jaccard, guías y almas gemelas de la montaña, soñaron con el alpinismo exploratorio. Con Violeta a bordo, la planificación se convirtió en una odisea, desde Squamish hasta Ottawa, para finalmente lanzarse desde Baffin hacia el glaciar, navegando fiordos congelados y recorriendo 90 kilómetros sobre el hielo.
Pero no solo fue el Mini Asgard. Durante su estadía, escalaron la Ruta Suiza en el Monte Asgard y el Freya, ¡donde posiblemente lograron el primer ascenso documentado de su verdadera cumbre! Para ellas, la cima era secundaria; lo primordial era absorber la inmensidad, escalar juntas y dejarse sorprender por cada secreto que Baffin tenía guardado.
La expedición fue una inmersión total en la naturaleza salvaje. Un encuentro inesperado con un oso polar les recordó la indomable esencia del Ártico. Además, colaboraron con glaciólogos, transportando datos vitales para la investigación científica. ¡Una aventura que va más allá de la escalada, conectando al ser humano con el pulso del planeta!
¿Quieres vivir esta historia con tus propios ojos? La apertura de ‘La Casa de las Diosas’ y cada detalle de su travesía han sido documentados por las protagonistas. ¡No te pierdas el relato audiovisual completo, una ventana íntima a la experiencia de Pachi, Violeta y Céline en el Ártico Canadiense, disponible en la página web de Patagonia!




